Sandra & Layo | Boda en Peñíscola
La boda de Sandra y Layo: buen rollo, naturalidad y una energía que lo llenó todo
Hay parejas que, desde el primer momento, te hacen sentir que todo va a salir genial. Sandra y Layo son de esas. Con su energía, su forma tan natural de ser y sus ganas locas de pasarlo bien, hicieron de su boda un día absolutamente redondo.
La ceremonia fue en la Iglesia de Nuestra Señora de la Ermitana, un sitio precioso donde se respiraba emoción por todos lados. Entre miradas, risas nerviosas y algún que otro gesto cómplice, se notaba que lo estaban viviendo a tope.
Después pusimos rumbo al Tancat de Codorníu, que con Sandra y Layo se convirtió en el escenario perfecto. En cuanto llegaron, aquello se llenó de buen rollo: abrazos sinceros, risas que se contagiaban y bailes que salían sin pensarlo. Todo fluyó con esa naturalidad tan suya, sin poses, sin presión… simplemente disfrutando como solo ellos saben.
Y para mí, trabajar con ellos fue una auténtica gozada. Son de esas parejas que te lo ponen fácil, que confían, que se dejan llevar… y eso se nota muchísimo en cada foto.
Sandra y Layo, gracias por la buena vibra y por un día que fue puro disfrute. ¡Así da gusto!
Entrada anterior
La importancia de una sesión de fotos preboda y postboda